Diálogo

Por: Guillermo Sheridan

  • Bienvenido a este diálogo abierto, democrático y resolutivo.
  • Oiga, pero….
  • Nos da gusto ver que ha reconsiderado su postura.
  • ¿Qué yo he recon….?
  • Le recordaré las condiciones del diálogo que vamos a sostener.
  • Sobre eso podemos dialogar, porque….
  • No podemos dialogar sobre algo que ya está aceptado, que son las condiciones del diálogo.
  • Pero es que….
  • La orden del día es dialogar sobre su voluntad de retractarse.
  • Eso no es un diálo….
  • Sí es un diálogo. ¿Qué no estamos dialogando?
  • Bueno, pues sí, pero….
  • Ya reconoció que sí estamos dialogando, y si estamos dialogando es porque aceptó las condiciones para el diálogo.
  • Es que podríamos dialogar sobre esas condiciones….
  • No, porque esas condiciones ya fueron aceptadas. Si no hubieran sido aceptadas, no estaría usted aquí dialogando, y como sí está, hay diálogo.
  • Con la condiciones de que mi diálogo se limite a retractarme.
  • Son las condiciones del diálogo.
  • ¿Y esas condiciones no son dialogables?
  • Se dialoga sobre lo que usted quiera, pero no sobre las condiciones para el diálogo.
  • ¡Pero es que las condiciones para el diálogo ya presuponen la única conclusión a la que llegará ese diálogo!
  • Y, ¿para que aceptó el diálogo? ¿A ver? El diálogo no puede tener otra conclusión que la decidida por la asamblea. Así que dialogue que se retracta.
  • ¿Y si no dialogo eso?
  • Queda desconocido como interlocutor. ¡El que sigue!

Fotografía: Andrew Neel